65 años de Legado Educativo en Chiquimula

El Liceo La Salle de Chiquimula surgió ante la imperante necesidad de contar con un centro de estudios cristianos dedicado al servicio y formación de la juventud en la región oriental. Su historia se remonta al año 1961, cuando el entonces obispo de la diócesis de Zacapa, Monseñor Constantino Luna Pianegonda, extendió una invitación a los Hermanos de las Escuelas Cristianas para que asumieran la dirección, construcción y enseñanza del nuevo plantel. Para albergar la obra, se adquirió un inmueble rústico denominado «El Cocal» a la familia Díaz Vásquez, un terreno estratégicamente ubicado en el populoso barrio La Democracia.

Los primeros en llegar a la región para materializar este proyecto educativo fueron los hermanos Clarence Riehm, Alberto Williams y Alfredo Longnecker, a quienes pronto se unió el padre Luis. Su ardua labor permitió que, para finales de 1961, el establecimiento ya contara con la infraestructura básica, incluyendo cuatro aulas, un dormitorio, una cocina y las habitaciones destinadas a los hermanos. Con estas bases, el primer ciclo escolar se inauguró oficialmente en 1962, recibiendo a un grupo inicial de 15 alumnos. La legalidad de la institución se formalizó a través del acuerdo número 191, emitido el 8 de mayo de 1962, durante la gestión del Hermano Clarence Riehm, quien fungió como el primer director del colegio entre los años 1962 y 1965.

El crecimiento de la infraestructura institucional tuvo como uno de sus grandes artífices al Hermano Alfredo Longnecker. Demostrando un notable liderazgo práctico, colaboró directamente con los alumnos para instalar una fábrica de blocks, lo que permitió la construcción del campo de fútbol, la cancha de básquetbol y el salón de usos múltiples que posteriormente funcionaría como gimnasio. En el ámbito de la convivencia y evolución académica, es fundamental destacar que, aunque el liceo comenzó siendo exclusivo para varones, posteriormente abrió sus puertas a las señoritas por sugerencia de Monseñor Luna, una decisión que enriqueció de manera integral el ambiente escolar y el vocabulario del estudiantado. A la par de su excelencia académica, la institución desarrolló una profunda proyección social. A finales de 1980

nació el proyecto del «Centro Benildo», oficializado en 1981 como parte fundamental del apostolado lasallista. El propósito de este centro era albergar a jóvenes provenientes de familias campesinas e indígenas, otorgándoles las herramientas necesarias para su superación personal y académica. En 1985, este internado adoptó el nombre de «Residencia Hermano Miguel», honrando así a un santo latinoamericano.

A lo largo de las décadas, la trayectoria del colegio se ha consolidado como un faro educativo. En 1986, la institución conmemoró sus «Bodas de Plata» (25 años), aportando a la sociedad numerosas promociones de Bachilleres en Ciencias y Letras, Peritos Contadores y estudiantes de educación básica. Este legado de formación integral continuó fortaleciéndose, culminando en 2012 con la celebración de sus «Bodas de Oro» (50 años), bajo el distintivo lema «Cincuenta años iluminando desde la Perla de Oriente». Proyectando esta inquebrantable vocación de servicio hacia el futuro, para este 2027 el Liceo La Salle llevará 65 años de legado educativo en el nororiente del país, consolidando su misión de forjar ciudadanos líderes para la sociedad.

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